Cim Hotel Boutique
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Ubicado a poco más de 5 minutos a pie de Museu Cerdà, el Cim Hotel Boutique Puigcerdà tiene un salón compartido. Este hotel es un buen punto de partida para explorar Puigcerdà, incluido la Plaza de Santa María, que está a 300 metros.
La Iglesia Mare de Déu dels Angels se encuentra a unos 15 minutos en coche del hotel y el Museo Municipal de Llívia a una distancia de 6 km de la propiedad. El Museo de la Farmacia de Llívia está situado a una distancia de 7 km del Cim Hotel Boutique. Ubicado a 350 metros, Esglesia de Sant Domenec es un destino turístico divino difícil de ignorar. Los huéspedes encontrarán la parada de autobús Puigcerda - Estacio al lado de este establecimiento, a unos 5 minutos a pie.
El Cim Hotel Boutique acoge a sus huéspedes en 12 habitaciones equipadas con TV de pantalla plana con canales vía satélite, además de comodidades como climatizador. Las habitaciones, amuebladas con aparador, también cuentan con ventanas insonorizadas. Los cuartos de baño tienen inodoro separado y ducha, además de tales comodidades como secador de pelo y toallas.
El Cim Hotel Boutique Puigcerdà se encuentra justo al lado del restaurante Pizzeria 1900.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de disfrutar de una escapada romántica en el Cim Hotel Boutique, un lugar que verdaderamente combina elegancia con un toque familiar. Desde el momento en que llegamos, nos sentimos acogidos por el cálido y atento servicio de Luis y su equipo, que sin duda hacen que uno se sienta como en casa. La habitación que elegimos contaba con un balcón que ofrecía vistas impresionantes a la montaña; despertar rodeado de tal belleza fue un regalo para los sentidos. Además, la comodidad de la cama fue inigualable, lo que nos permitió descansar profundamente tras un día de aventura en la región. Un punto destacado fue el desayuno, que no solo era completo y delicioso, sino que también se adaptaba a nuestras necesidades alimenticias. La atención al detalle, incluyendo las zapatillas y albornoces en la habitación, mostró el empeño que ponen en hacer que cada estancia sea especial. No tengo dudas de que volveré. ¡Una experiencia que recomiendo para cualquier amante de la buena vida!